Monday, September 7, 2009

El mundo según Monsanto

Les recomiendo este súper documental acerca de Monsanto. Monsanto es una empresa multinacional que produce los herbicidas más usados por los agricultures. En el documental se presenta también el caso de la leche y como las vacas son inyectadas con una hormona que maximiza la producción de leche en las vacas.
Muchos de los productos que llegan a nuestra mesa, no sabemos su procedencia ni como son producidos. Esta película es un trabajo de investigación estupendo donde informa al espectador como la empresa Monsanto han influenciado la forma en que se producen nuestros alimentos.
Varios países ni siquiera obligan a los productores de alimentos a poner en la etiqueta del producto la manera en que fue producido y que contiene. Yo hice una búsqueda en google sobre la leche en México y traté de encontrar aquellas marcas que produjera leche sin usar hormonas en las vacas y no logré nada. La población debería demandar que esa información se hiciera pública y al menos darnos la opción de tomar decisiones informadas sobre los alimentos que queremos consumir.
Esta película junto con "El Futuro de la Comida" tratan de crear esta conciencia en el consumidor.
Aquí les dejo el link para ver la película en you tube, está en 10 segmentos (sigan los links de you tube):

http://www.youtube.com/watch?v=c_OJcPKEYDE




También pueden leer el libro:

Saturday, February 21, 2009

Mexico: Un estado fallido?

La situación de México se torna cada vez más complicada y aunque las autoridades y medios de comunicación tratan de dar una imagen optimista de la situación. La población sabe que la violencia aumenta cada día más, que las brechas económicas se hacen cada vez más anchas y que hay menos oportunidades. En esta semana en Reporte Índigo, me llamo la atención el siguiente video:


http://www.youtube.com/watch?v=pYoTLdVEdDU

Me puse a investigar lo que es un estado fallido y nada mejor que recurrir a la siempre práctica Wikipedia, perdonarán los economistas. Max Weber define el Estado existoso como "aquel que tiene el monopolio del uso legítimo de la fuerza física." Cuando el uso de la fuerza física empieza a provenir de otros sectores del Estado entonces se empieza a dudar que el Estado esté funcionando. De dónde puede surgir este uso de la fuerza? Un ejemplo es el terrorismo o grupos paramilitares o en nuestro caso la violencia organizada como el narco.
La revista Foreign Policy enlista cierto número de indicadores que son como aŕeas en las que un estado puede estar fallando:

1. Presiones demográficas (les suena la escasez de agua, la dependencia alimenticia...)
2. Movimiento masivo de refugiados e incremento del número de desplazados al interior del país (un ejemplo serían los desplazados en Colombia debido al narco y a los grupos paramilitares)
3. Legado de un grupo de personas que buscan venganza o se sienten excluidas (que me dicen de los levantamientos indígenas y las guerrillas)
4. Fuga sostenida y crónica de capital humano (ejemplos, la fuga de cerebros, de periodistas, intelectuales y la propia fuerza de trabajo)
5. Un desarrollo económico disparejo en ciertos grupos sociales (ni que decir aquí el ejemplo obvio es Carlos Slim)
6. Un agudo y/o severo declive económico (sin palabras)
7. Criminilización y/o deslegitimización del Estado (toda la corrupción en la policía, las narcomantas, los secuestros y el caso de la comandante Lore, la cuesionada operación limpieza adentro de la PGR)
8. Progresivo deterioro de los servicios públicos (ejemplo, ya no hay garantía de que el Estado proporcione seguridad a sus ciudadanos)
9. Constante violación de los derechos humanos (Atenco, caso Zongolica, vejaciones por los militares, el caso de Lydia Cacho, Oaxaca)
10. Un aparato de seguridad como un estado dentro del estado (ejemplo, el narco tiene tantas armas y poder que representan en si un aparato militar fuera del Estado)
11. Surgimiento de elites facciosas (podríamos nombrar a los nazis de su tiempo en Alemania, no me viene un ejemplo tan extremo de México)
12. Intervención de otros estados o factores externos (ejemplo, la Iniciativa Mérida)

Si doy un juicio atrevido, yo diría que tenemos niveles altos en los indicadores 2, 3, 4, 5, 6, 7, 9, 12. Ay! Casi todos! Por eso la revista Foreign Policy nos pone en el grupo de Alerta.
Qué hace falta para que México mejore y no empeore? Y como dijo Denise Dresser en una conferencia reciente (link1, link2, link3), si el problema es el gobierno no podemos esperar que la solución venga de ahí, la solución debe de venir de la población.

Wednesday, February 11, 2009

La nueva constitución de Bolivia

Mientras el mundo está en medio de la crisis quizás más grave de nuestros tiempos. Allá en Sudamérica se han gestado varios movimientos políticos y sociales muy interesantes. Quisiera pensar que el inicio de un nuevo esquema social, en donde no tenemos que volvernos marxistas de hueso colorado y olvidarnos de la propiedad privada pero tampoco tenemos que adoptar un capitalismo rapaz que sigue las "leyes del mercado" (si se le puede llamar leyes). La dicotomía en la que se ha sumergido nuestros esquemas políticos no nos permite ver que nosotros mismos los inventamos y así como estos, podemos inventar otros más. En Bolivia se ha promulgado una nueva constitución y espero que sea para beneficio de todos los bolivianos. Ya el tiempo lo dirá! Aquí el discurso del presidente Evo Morales:

Friday, January 9, 2009

En donde estamos parados

Por Ramón Alberto Garza
09 Jan 2009

http://www.reportebrainmedia.com/content/en-donde-estamos-parados

México es una nación atrapada entre dos visiones confrontadas. Una de discurso y ficción. La otra, de hechos dominados por la ineficiencia, la impunidad y la inseguridad.

Una, la que profesa quienes dicen que aún en medio de la más severa crisis financiera mundial de todos los tiempos, nuestro país está mejor preparado que nunca para enfrentar los embates de la adversidad.

La otra, la que enciende los focos rojos y nos pone en alerta. La que evidencia que el acelerado deterioro político y social, las simulaciones económicas y la ausencia de liderazgos visionarios están reduciendo las posibilidades de que México se inserte con éxito entre las naciones viables del siglo 21.

En lo político, la visión optimista es la que proyecta las imágenes de grandes salones donde la república se sienta a pactar. La seguridad, el petróleo, la crisis. A la usanza del viejo priismo. Sin dejos de modernidad. Con buenos deseos y promesas. Sin disidencia.

Es la visión con la que quieren vendernos, con discursos encendidos, el horizonte de una nación pujante que avanza unida en su democracia y sus instituciones.

Un país que va ganando todas las guerras, la de los cárteles político, económico, sindical, mediático y del crimen organizado. Aunque en la realidad se esté claudicando o se esté aceptando el sometimiento ante un grupo de poder.

La visión pesimista de la política es la que nos descubre que vivimos un gobierno paralelo, dominado por la corrupción, la impunidad y el narcogobierno.

Es el cinismo de una clase política que dispone impunemente de los recursos públicos en una eterna danza de licitaciones amañadas, de contratos arreglados a modo, subordinados a excesivas regulaciones y a favoritismos que casi nunca se sujetan al marco legal.

No en balde, el reporte 2008-2009 del World Economic Forum ubica a México en el lugar 121 de 134 en los excesos regulatorios del gobierno.
También tenemos el deshonroso lugar 111 en la eficiencia del marco legal de sus instituciones y el 86 de independencia del sistema judicial. Reprobados.

Es la ley impuesta por un crimen organizado que comenzó envenenando con droga a la sociedad y ahora cobra protección lo mismo a casinos y antros, que a refaccionarias, tortillerías y hasta mercados ambulantes.

Una insaciable economía del secuestro y el chantaje que corrompe o aniquila las voluntades de alcaldes, legisladores gobernadores y altos funcionarios federales. Que crece en el sometimiento de las instituciones y que instala a sus incondicionales en todos los niveles del gobierno.

Y eso también se refleja en las evaluaciones mundiales. De los 134 países, estamos a sólo siete lugares de ser el peor en combate al crimen organizado. Hay 126 mejor que nosotros. Tenemos el lugar 127. ¿Peor? Casi imposible.

La confianza en las policías mexicanas está listada en el sitio 124, y sólo hay nueve países peor que nosotros en el costo que el crimen y la violencia le significa al clima de negocios.

En lo económico no nos va mejor. La visión optimista es coyuntural, de corto plazo. Está fincada en indicadores fríos. Válidos en el papel, sí, pero tan volátiles como pueden ser las reservas internacionales o los precios del petróleo.

Una o dos corridas contra el peso, como las que se vivieron en los días negros de octubre de 2008, sepultan el mejor de los optimismos.

Un petróleo que hace unos meses se cotizaba en 140 dólares y que ahora está en 40 es el más claro ejemplo de la inmensa fragilidad de ese modelo.

La visión pesimista es más contundente a largo plazo. Está cimentada no en reservas o petroprecios, sino en indicadores comparativos con otras naciones. Y ahí se advierte que lejos de evolucionar, en México nos estamos deteriorando. Aceleradamente.

De acuerdo al reporte 2008-2009 del World Economic Forum, nuestro país descendió ocho posiciones en el Índice Global de Competitividad, que considera un universo de 134 naciones.

En el periodo 2005-2006 teníamos la posición 52. Ahora estamos en la 60. Cuando Vicente Fox inició "el cambio", ocupábamos el lugar 40.
¿Esa posición es buena o mala? Si consideramos que el ranking mundial nos otorga el sitio 12 en tamaño de mercado, es muy mala.

Estamos ligeramente arriba de la media tabla, pero 32 posiciones abajo de Chile, que ocupa un honroso lugar 28 en el contexto mundial. Y eso que el tamaño de su mercado es el 47, no el 12 de la lista.

Puerto Rico, Barbados, Panamá y Costa Rica, por citar a otras economías de la región, nos superan en sus indicadores de competitividad. Han hecho mejor la tarea y están mejor posicionados.

Pero si nos salimos de América Latina, el panorama es todavía más desalentador para México.

Existen tres niveles de desarrollo. El básico, el de eficiencia y el de innovación. Entre los tres existen dos transiciones. Del básico al eficiente y del eficiente a la innovación.

México se ubica en el nivel de economía de eficiencia. En esta categoría están Brasil, Argentina, Colombia y Malasia, pero también Albania, Bosnia, Jamaica, Namibia, Rumania, Suriname y Serbia.

Y estamos rezagados con respecto a Bahréin, Croacia, Estonia, Latvia, Polonia, Quatar, Trinidad y Tobago y Turquía, que están un paso adelante, a punto de convertirse en economías innovadoras y sofisticadas.

Y ni qué decir de las economías consideradas de primer nivel, donde además de los tradicionales países desarrollados, ya se ubican Chipre, la República Checa, Grecia, Islandia, Luxemburgo, Portugal, Eslovenia y los Emiratos Árabes.

Pero en los discursos oficiales mexicanos se lanzan fuegos artificiales y se insiste en hablar de catarros, cuando el mundo entero padece pulmonía. Insistimos en sembrar esperanza a fuerza de nadar verbalmente a contracorriente.

El presidente Felipe Calderón subestima a los mexicanos vendiéndonos mentiras o medias verdades.

Que los precios de las gasolinas serán "congelados" en el nuevo paquete económico, cuando superan en 30 por ciento al precio internacional.

Que el esfuerzo del mexicano emprendedor será más simple para que pueda crear empleos, cuando se insiste en mantener la doble tributación con el ISR y el IETU.

Por eso somos el país 98 en el descrédito de su clase política. Porque parafraseando a Sara Sefchovich, vivimos en un país de mentiras.

Porque los mexicanos no compramos los rostros sonrientes de políticos disímbolos que se estrechan la mano para la foto, cuando dentro de sus mismos partidos se libran guerras sin cuartel.

Porque insistimos en convertir a cada presidente, a cada líder de partido, a cada dirigente sindical, a cada empresario privilegiado con favores del gobierno, en dioses infalibles y omnipotentes.

Porque aceptamos que un sindicato de maestros secuestre la política educativa, que nos instala, según el World Economic Forum, en el sitio 116 de 134 en calidad de la educación primaria y en el 127 en cuanto a calidad de enseñanza de matemáticas y ciencia.

Porque tenemos décadas sin un liderazgo político o empresarial inspirador ni esperanzador. Porque nos conformamos con un presidente que ahí la va llevando y un empresariado que, educado en las crisis recurrentes, opta por limitar sus riesgos.

Y en esa figura se dibujan en todo su esplendor las dos visiones. La de la apariencia del maquillaje y la de la triste realidad que deja al descubierto, a través de una evaluación mundial, la fragilidad de la que estamos hechos.

Hasta que el futuro nos alcanza de nuevo y tenemos que volver a rescatarnos a nosotros mismos, de las mismas cenizas, con los mismos lamentos. Lo hicimos con Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y ahora con Felipe Calderón.

Por eso el inicio de 2009, el año de la renovación, es propicio para la reflexión. Para definir dónde estamos parados.

Es la hora de hacer un diagnóstico para conocer la enfermedad y tener la oportunidad de curarla. Para que no nos vendan como catarro lo que es un cáncer que si no es extirpado, será mortal.

Hoy la salida no está en el gobierno. Y es que parafraseando al estadista checo Václav Havel, en México el gobierno no puede resolver los problemas porque el principal problema es el gobierno.

No esperemos que la solución venga de la clase política o de las élites económicas, sindicales o mediáticas. Mucho menos del poder cada vez más dominante del crimen organizado.

La única salida posible es el cambio de mentalidad de una sociedad civil que, organizada, deje de esperar la mágica solución sexenal y se decida a construir un auténtico proyecto de nación.

El día que dejemos de creer que un puñado de mexicanos -instalados en un salón firmando un acuerdo que jamás discutieron- pueden comprar más tiempo para postergar lo impostergable.

El Violín (2005)

La semana pasado vimos está película que fue dirgida por Francisco Vargas. Muchas personas me la habían recomendado y fue realmente una sorpresa grata. Aborda el tema de las guerillas que se organizaron en la década de los 70s en México. Me gusto mucho la forma en que fue contada la historia sin muchos excesos de dialogos, los personajes muy bien creados especialmente el del viejito y el final aunque triste pero muy emotivo.



Wednesday, January 7, 2009

Documental: Cocalero

La semana pasada vi este documental y aunque es un poco lento. Lo que me llamó la atención es que no hay narrador y el flujo de la película es muy sencillo pero franco.
No se si en el México contemporáneo se pueda llegar a pensar en un presidente indígena como en Bolivia. Me parece excepcional que a pesar de todos los conflictos que existen en ese país, aun esté viva la democracia hoy más que nunca. Si tienen oportunidad échenle un ojo:


Videos tu.tv

Friday, January 2, 2009

Bajo Juárez, la ciudad devorando a sus hijas

http://www.youtube.com/watch?v=6w5BU_6o9Qc
Cortos de una película que me gustaría ver si estuviera en México.

Sunday, December 21, 2008

Los Cómplices del Presidente, nuevo libro de Anabel Hernández

En entrevista con Carmen Aristegui
Parte 1


Parte 2

Wednesday, September 24, 2008

Por los hijos de Calderón

http://www.porloshijosdecalderon.org/index.html

Thursday, May 15, 2008

La Historia de las Cosas

Para muchos puede ser un video muy básico pero es importantísimo estar concientes de su contenido. Así que vale la pena echarle una repasada a la información o darse por enterado.

Puede consultar la página electónica para más información:
http://www.storyofstuff.com/